Morir de miedo: ¿mito o realidad?

Es una de las fantasías más frecuentes de algunas personas con miedo al vuelo. Pero, ¿qué hay de cierto? ¿Podemos tener un ataque cuando tenemos miedo?

Laura B. tiene pánico a volar. Ni siquiera puede pasar cerca de un aeropuerto porque su corazón empieza a latir tan fuerte y tan rápido que ella cree que le va a dar un infarto. Para saber si esto es así, es decir, si un ataque de pánico puede llevar a un ataque al corazón, entrevistamos al Dr. Mario Boskis, referente en enfermedades cardíacas.

Miedo a los Aviones: ¿Existe alguna relación entre ataque de pánico e infarto?

Dr. Mario Boskis: El ataque de pánico es un cuadro que puede simular los síntomas de un Infarto de Miocardio, pero su orígen es bien distinto. Modelos neuro-anatómicos sugieren que estos episodios se encuentran mediados por centros en el sistema nervioso que involucran a la corteza cerebral y a estructuras como la amígdala y el hipotálamo. Éstas constituyen un circuito que se activa en situaciones de «miedo” o “temor” con la consiguiente liberación de sustancias químicas tales como serotonina y dopamina. La persona afectada refiere un comienzo súbito de los síntomas, con tremendo desasosiego y hasta sensación de muerte inminente.

La relación entre Infarto de miocardio y ataque de pánico ha sido objeto de múltiples estudios, debido a que un síntoma en común es el dolor de pecho. Estudios recientes han determinado que presentar ataques de pánico podrían incrementar al doble el riesgo de padecer obstrucción de las arterias coronarias con 1.7 veces más posibilidades de sufrir un infarto que la población normal.

Una hipótesis por la que esto podría suceder, se debe a que muchos de los pacientes que sufren de ataque de pánico, presentan además otros factores de riesgo de padecer enfermedad coronaria, tales como el hábito de fumar, la hipertensión arterial y un aumento del colesterol en sangre.

-¿Cuál es la diferencia entre ataque de pánico e infarto? 

-Es cada vez más frecuente ver en una guardia a pacientes que concurren por presentar dolor de pecho y falta de aire, de comienzo  súbito e inesperado con una frecuencia cardíaca muy acelerada, sudoración profusa, mucha angustia y manifestando que tienen miedo de “morirse de un Infarto”. Como profesionales, debemos entonces descartar si estamos frente a un cuadro cardíaco o a un ataque de pánico.

El interrogatorio nos sirve para conocer si éste es el primer episodio, evaluar síntomas como náuseas o dolor abdominal, mareos, temblores, cosquilleos en manos o pies, temor a estar volviéndose “loco”, miedo a perder el “control”. Muchos de estos síntomas nos deberían orientar a un ataque de pánico.

Sin embargo, es mandatorio descartar también un evento cardiovascular, cuya causa sea una obstrucción de una arteria del corazón, por lo que se deberá hacer un Electrocardiograma y análisis de laboratorio a fin de definir el diagnóstico.

-Existe la fantasía entre las personas con fobia al vuelo de pensar que el miedo o la ansiedad podrían provocarle la muerte. ¿Se puede morir de un susto? 

-Existe la posibilidad, pero es muy poco probable que ello ocurra y generalmente hay factores que influyen, tales como padecer un problema cardiovascular no diagnosticado.

Un gran “susto” o emoción intensa desencadena que el cerebro libere una hormona situada en las glándulas suprarrenales llamada “adrenalina”.

Ésta prepara al organismo a una reacción de “lucha o huída’ frente al “evento” que disparó la reacción. El corazón late mas fuerte y más rápidamente, incrementando la presión arterial y enviando más sangre hacia los músculos, a fin que se pueda reaccionar rápidamente.

El cuerpo y la mente humana tienen la habilidad de prepararse y reaccionar ante situaciónes de estrés que puedan ser anticipadas, como por ejemplo, subir a un avión.

Es lo inesperado y súbito lo que generalmente puede producir un dramático incremento del trabajo cardíaco y por lo tanto poner en riesgo especialmente a los pacientes con enfermedad pre-existente.

El estrés súbito ha sido también señalado como responsable de un síndrome conocido como Miocardiopatía por Estrés o  “Corazón Roto”, en el cuál se producen síntomas similares a un ataque cardíaco, pero en este caso no es por una obstrucción de una arteria coronaria sinó por alteraciónes en la microcirculación del corazón, debilitando al miocardio en forma transitoria.

Una mención aparte merecen los casos en los cuáles catástrofes tales como terremotos, maremotos o guerras, así como eventos sociales significativos, como una final de un mundial de fútbol, han producido un significativo incremento de Infartos de Miocardio o casos de Muerte súbita, como lo demuestran trabajos publicados en los últimos años, responsabilizando al estrés agudo como detonante de estos episodios.

– Las personas que toman medicación para el corazón o la circulación, deberían tomar algún recaudo antes de subirse a un avión? 

-En general, viajar en avión es seguro aún para personas que presentan antecedentes de enfermedad cardiovascular. La estadística indica que sobre un millón de pasajeros que vuela por año, solo se registran 2 eventos cardiovasculares, con una mortalidad del 0.3%/1.000.000. Sin embargo, aquellos pasajeros con problemas pre-existentes deben consultar con su médico de cabecera si están por emprender un viaje en avión. Si bién las cabinas se encuentran presurizadas a un equivalente de 2.500 mts sobre el nivel del mar, una atmósfera confortable para el viajero en general, pacientes descompensados cardiovascularmente podrían presentar síntomas como falta de aire, mareo o angina de pecho, debido a la disminución de la presión de oxígeno.

Otro riesgo a tener en cuenta es en las personas con trastornos de la coagulación sanguínea o problemas venosos, ya que existe un riesgo incrementado de  trombosis (obstrucciónes) de las mismas.

Algunas recomendaciones del Dr. Broski

No se debería subir a un avión si:

  1. Sufrió un ataque cardíaco a accidente cerebro vascular en las últimas tres a cuatro semanas.
  2. Le realizaron una angioplastia e implantaron uno o más stents en las últimas dos semanas.
  3. Fue sometido a un By Pass coronario en las últimas cuatro a seis semanas.
  4. Padece de Angina Inestable, Insuficiencia cardíaca descompensada o arritmias no controladas.
  5. Presenta Hipertensión Arterial no controlada.

Aquellos pacientes con marcapasos cardíacos o cardiodesfibriladores pueden viajar sin inconvenientes. Es fundamental, consultar a su médico por las precauciónes a tomar en los puestos de seguridad.

Si una persona presenta antecedentes de enfermedad cardiovascular:

  1. Hable con su médico de cabecera para saber si necesita hacerse algún control previo a su viaje.
  2. No tome alcohol durante el vuelo y mantengase hidratado. Camine por la cabina varias veces a lo largo del vuelo.
  3. Si ud está en riesgo de formar coágulos en las venas, podría beneficiarse con el uso de medias elastizadas o medicación anticoagulante. Discuta con su médico si estas opciónes son útiles en su caso en particular.
  4. LLeve de viaje un resúmen de su Historia Clínica.

 ¿Quién es el Dr. Mario Boskis?

Es médico y especialista en cardiología (MN 74002 / UBA). Introdujo en la Argentina el estudio Eco Estrés, una técnica clave para cambiar la calidad de vida de las personas. Boskis es, además, experto en investigación clínica y prevención de las enfermedades cardíacas, Miembro Titular de la Sociedad Argentina de Cardiología (MTSAC), Fellow del American College of Cardiology (FACC) y dirige su propio centro médico (Boskis Grupo Cardiológico) creado por su padre (una eminencia de la medicina cardiovascular) hace ya 65 años.

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