Crónica de una aerofóbica casi superada 

Después de participar de un estudio con la terapia EMDR, asistir a 3 cursos, entrevistar a pilotos y tripulantes de a bordo, y escribir sobre aerofobia en los últimos 9 meses, éste es mi relato de viaje, escrito desde el tercer avión que tomé en 7 días. 

Una semana antes de salir, mi cabeza era un cóctel de datos, tips, frases que me gustaron de las entrevistas que hice. La pregunta estaba latente en mi mente: ¿y si ahora no puedo poner en práctica todo lo que escuché y escribí?  ¿Y si a pesar de saber que las Tormentas  no son peligrosas, me dan ganas de bajarme del avión?  Sin duda, fue fundamental viajar con amigas (que me conocen y entienden el enorme esfuerzo que estoy haciendo). Aunque también influyó muchísimo que Bruno Ortiz, de Latam, me avisara que Ana Belen Hirschfeldt, de la tripulación del vuelo 4M 7820, «estaría atenta a todo lo que necesitara» (sic). Y sí, esto se llama volar con ventaja, lo reconozco.

Como lo hago desde hace 9 años, aunque estaba muy tranquila, al subir al avión -última, como siempre- saludé a las tripulantes Virginia Ullate y Vicky Sanz que me dieron la bienvenida.

Les pregunté si podía saludar y conocer a los pilotos. En ningún momento les dije que tengo un blog de miedo a los aviones o que soy periodista. La primera reacción de las TCP fue (con una sonrisa enorme): «Por supuesto, no hay ningún problema».

Enseguida entré a la cabina y me recibieron los pilotos Marcelo Moroni,  Luis Yomaha y Fabián Quiroga con tanta buena onda que….tuve que ocultar mis lágrimas. Cada vez que alguien toma en serio mi miedo, me emociono. Me preguntaron qué me daba miedo, el piloto me contó que viaja desde los 15 días (ya que su padre también era piloto), conversamos de los vuelos y de lo importante que es para alguien con miedo poder verles las caras.

Al finalizar les conté que tengo un blog sobre el miedo a volar y me prometieron que lo visitarían.

Los pilotos Marcelo Moroni,  Luis Yomaha y Fabián Quiroga

Los pilotos Marcelo Moroni,  Luis Yomaha y Fabián Quiroga

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Al salir me estaba esperando Ana Belén, que vino a decirme que iba a estar pendiente durante todo el viaje, que cualquier cosa que necesitara se lo pidiera. (Eternamente agradecida, Bruno, por la gestión).

Ana Belen Hirschfield

Ana Belen Hirschfield, tripu de primera

 

Otra vez, tuve que disimular unas lágrimas: durante 15 años no subí a un avión por sentirme diferente, fallada, y que de repente me ofrezcan ayuda y respeten tanto el miedo -que ellos no sienten- me conmueve. De hecho, me sentí como si viajara en primera (por el servicio, más allá que mi asiento estuviera en Economy).
El vuelo fue impecable. No hubo turbulencias. Y en varias oportunidades (ya que me lo habían ofrecido, lo aproveché) me levanté a conversar con Ana Belén, Virginia y Vicky. Me contaron de cómo aman viajar, me explicaron los años que hace que vuelan y me sentí como si estuviera hablando con mis amigas.

Valeria y Ana Belén aman su trabajo, no quedan dudas

Con Vicky Ullate, pura sonrisa

Con Vicky Ullate, pura sonrisa

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

De las 9 horas, dormí dos o tres. Así que puse en práctica todas las sugerencias aportadas en Facebook: pinté mándalas   (No me resultó tanto porque soy un poco desprolija), escuché la playlist de Spotify, hice rompecabezas en una app y vi una película. Al aterrizar, decidí expresar mi enorme agradecimiento iniciando un aplauso, al que enseguida se sumaron mis amigas y luego se acoplaron otros pasajeros. De haber sabido chiflar, lo hubiera hecho. En realidad, me hubiera levantado y hubiera gritado: «ídolos, genios», pero no me animé. Sentí como si hubiera estado 9 horas con un equipo de gente que me decía: vos podés, acá estamos.

Por supuesto que antes de bajar saludé a todos con una sonrisa de oreja a oreja.

…………………………………………………………………………………………………………………………………………….

En este momento, mientras escribo esta crónica, estoy volando de vuelta, desde Nueva York, en un vuelo de American Airlines con wifi. Como siempre, esperé hasta el final y al entregar mi boarding pass y pasaporte le dije al empleado: «Tengo miedo a volar y quería saber si la compañía tiene algún programa de apoyo o asistencia». ¿Cómo?, me contestó el empleado. Le expliqué que otras compañías tienen asistencia a personas que sufren de aerofobia. Volvió a mirarme como si le estuviera hablando de un nuevo planeta que acaba de ser descubierto.

Seguí caminando, me senté en mi asiento y cuando me empezó a invadir la sensación de «estoy sola en esto esta vez» me di cuenta que no, ya no estoy más sola, hay un montón de gente que nos agarra la mano y nos explica, da consejos y tranquilidad para que aún cuando en un avión la tripulación no nos da contención, los consejos nos acompañen siempre.

Muchos me preguntaron desde que llegué si le perdí el miedo para siempre. No me animo a afirmarlo. Prefiero decir que estoy «casi» superada, para tener excusas para seguir buscando información, tips y entrevistando a expertos. Eso sí, puedo asegurar que si me cayeron algunas lágrimas en estos tres vuelos fueron de pura emoción.

Comparte este artículo...Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin

7 Respuestas a “Crónica de una aerofóbica casi superada ”

  1. Estimada Carola, gente de Miedo a los Aviones, etc..en fin, todos uds han colaborado para superar mi fobia y mis miedos a la altura, a los aviones..el 6 de septiembre hice mi primer vuelo, y largo ( desde Argentina a España) a conocer ese maravilloso país, y luego de leerlos, y releerlos, ver vuestro videos, la experiencia de otra gente, reflejada en estos testimonios, puedo afirmar que ya no me perderé mas, ningún viaje. Ya volvi a mi pais, vuelo perfecto en la empresa Latam, y siento que debo compartir con todos uds, mi experiencia , como total agradecimiento, y para que otras personas, como yo, que experimenten los mismos miedos, sientan que SE PUEDE!
    Desde ya, mil gracias por su compañia, siempre los seguire leyendo!!!!!!
    Graciela

  2. Que hermoso relato y te entiendo perfectamente, yo tengo panico a volar! Despues de 17 años me subi a un avion hace quince dias para ir a Bariloche, estaba tan pendiente de mis hijos (13 y 4 años) que me esforce de manera impensada para no transmitirles mi miedo.
    El viaje de vuelta no fue para nada tranquilo y llore sin parar.

  3. Felicidades Carola !!! Como aerofóbica que se sube igual a los aviones y sufre a morir, tu experiencia me alienta a seguir intentando superar el miedo!! El 20 de julio voy a hacer la jornada de aerolineas !Anímate a volar!! Y seguiré con más opciones para vencer la fobia . Un beso grande y a seguir volando !!!

    Viviana

    1. hola, disculpa la molestia, còmo hago para poder particupar de la charla de aerolìneas? me interesa ya que tengo mucho miedo y fobia….y viajo en 1 mes! gracias

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.