¿Por qué es importante la autocompasión para enfrentar el miedo?

-Pobre de mí, soy tan miedosa.

-Todos viajan menos yo.

-En mi familia sueñan con conocer Disney, pero por culpa mía no creo que podamos hacerlo realidad.

-Tengo muchas posibilidades de que me asciendan, pero si eso significa subirme a un avión, mejor seguir como estoy, que al fin y al cabo tampoco estoy tan mal…

¿Te suenan conocidas algunas de estas frases? Tal vez ni siquiera las dijiste en voz alta, pero el 90% de las personas con miedo a volar nos hemos visto tentadas en algún momento a sentir pena por nosotros mismos. No hace falta que se escuche un tango de fondo, sólo sentir que los demás pueden y uno no.

Si le agregamos alguna voz amiga (o enemiga) que se sume: “Pobre, me da una lástima verte así”, no es difícil caer en la autocompasión. Tal vez por eso me llamaron mucho la atención unos tips que publicó la Escuela de Medicina de Harvard sobre “Cómo mejorar la autocompasión”.  Porque en definitiva, aceptarnos tal cual somos (miedosos, preguntones, ansiosos, entre otras cosas) es esencial para poder superarnos.

Según la Real Academia Española (RAE), la compasión es: «Sentimiento de pena, de ternura y de identificación ante los males de alguien.”

Pero me gusta más la definición que dice que la compasión es la unión de la comprensión y el amor: sólo si nos queremos un poquito podremos comprender lo que sentimos.

Así se refiere Kristin Neff, psicóloga estadounidense y una de las promotoras de los beneficios de este concepto: «La auto compasión implica actuar con uno mismo del mismo modo que actuaríamos con otra persona cuando atravesamos un momento difícil, cometemos un error o reconocemos algo que no nos gusta de nosotros mismos. En lugar de ignorar nuestro dolor con un gesto de desprecio, nos detenemos a decirnos a nosotros mismos «esto es realmente difícil para mí, qué podría hacer para sentirme más cómodo y cuidado en este momento?».

A continuación, 4 formas de mejorar nuestra autocompasión, según la Escuela de Medicina de Harvard:

  • Mimar nuestro cuerpo. Comer saludable, descansar, hacernos masajes en el cuello, pies o manos. Salir a caminar. Cualquier cosa que pueda mejorar cómo nos sentimos físicamente nos dará una dosis de autocompasión.
  • Escribirnos una carta. Para ello: pensar en una situación que nos causa dolor. Escribirte una carta describiendo la situación, pero sin echarle la culpa a nadie, incluso a nosotros mismos.
  • Date coraje a vos mismo. Pensá en lo que le dirías a un amigo cercano que atraviesa una situación difícil o estresante. Entonces, cuando te encuentres en una situación de ese tipo, ¡decite las mismas palabras o el mismo mensaje a vos mismo!
  • Meditá y relájate. Aunque sea por pocos minutos, meditar es una excelente manera de aceptarnos nosotros mismos cuando sentimos dolor o miedo.

Tal vez no tengamos que esperar a tener el boarding pass en la mano para poner en práctica estos tips. Sentirnos mejor con nosotros mismos es algo que merecemos siempre: ya sea que estamos por hacer el primer vuelo en avión o por tener una entrevista de trabajo que nos genera mucha ansiedad.

 

 

 

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