Volar sin miedo…al contagio

El 33% de las personas con miedo a volar mostró preocupación ante la posibilidad de no poder darle la mano a su compañero de asiento, cuando algunos propusieron dejar un asiento libre en medio de dos pasajeros o cuando la empresa Aviointeriors publicó un posible diseño del interior de un avión que pudiera ofrecer aislamiento, durante la pandemia ocasionada por el Covid-19.

Janus seat concept from Aviointeriors

Así quedó demostrado en un sondeo que respondieron las personas que hicieron el curso para superar el miedo a volar y los seguidores de Miedo a los Aviones. El 17% de los temerosos al vuelo admiten «agarrar» a su amigo/familiar e incluso a un desconocido, en momentos de turbulencias y en el despegue, mientras que el 21% confiesa que en esos momentos se agarra fuerte del apoyabrazos.

Sin embargo, varias líneas aéreas, como Quantas, ya negaron que esto pueda llevarse a cabo, ya que -tal como publicó Ámbito Financiero- si en un avión se respetera el distanciamiento social sólo podrían viajar 22 personas y los pasajes costarían diez veces más.

Según las recomendaciones que publicó IATA, la Asociación Internacional de Transporte Aéreo, que representa al 82% de las líneas aéreas en el  mundo. De hecho, hay líneas aéreas, como Emirates, que ya están implementando algunas de estas medidas para proteger la salud de los pasajeros, las tripulaciones y el personal aeroportuario.

Foto: Qantas

A continuación algunas de las pautas de bioseguridad de IATA:

En el aeropuerto

  • El acceso al edificio de la terminal debe restringirse a los trabajadores y viajeros del aeropuerto / aerolínea (con excepciones para aquellos que acompañan a pasajeros con discapacidades o menores no acompañados)
  • Control de temperatura por parte de personal gubernamental capacitado en los puntos de entrada al edificio de la terminal.
  • Distanciamiento físico a través de todos los procesos de pasajeros, incluida la gestión de filas de espera.
  • Uso de tapabocas para pasajeros y máscaras para el personal de acuerdo con las regulaciones locales.
  • Opciones de autoservicio para el check-in utilizado por los pasajeros tanto como sea posible para reducir los puntos de contacto y las colas. Esto incluye el check-in remoto (tarjetas de embarque impresas electrónicas / domésticas), entrega automática de maletas (con etiquetas de equipaje impresas en el hogar) y auto embarque.
  • El abordaje debe ser lo más eficiente posible con áreas de portones rediseñadas, prioridades de abordaje que reduzcan la congestión y limitaciones de equipaje de mano.
  • Limpieza y desinfección de áreas de alto contacto de acuerdo con las regulaciones locales. Esto incluye una amplia disponibilidad de desinfectantes para manos.

En vuelo:
• Se requieren cubiertas faciales para todos los pasajeros y máscaras no quirúrgicas para la tripulación.
• Servicio de cabina simplificado y catering preenvasado para reducir la interacción entre los pasajeros y la tripulación.
• Reducción de la congregación de pasajeros en la cabina, por ejemplo al prohibir las colas para los baños.
• Limpieza profunda mejorada y más frecuente de la cabina.

En el aeropuerto de llegada:

  • Control de temperatura por parte de personal gubernamental capacitado, si así lo requieren las autoridades.
  • Procedimientos automatizados para el control de aduanas y fronteras, incluido el uso de aplicaciones móviles y tecnologías biométricas (que ya han demostrado un historial de algunos gobiernos).
  • Procesamiento acelerado y reclamo de equipaje para permitir el distanciamiento social al reducir la congestión y las colas.
  • Se espera que los gobiernos realicen declaraciones sanitarias y un seguimiento de contactos robusto para reducir el riesgo de cadenas de transmisión importadas.

De esta manera, se abre un nuevo capítulo también en las recomendaciones para quienes temen volar, ya que observar a los tripulantes, conversar con ellos o consultarlos fue siempre un eslabón muy importante en momentos de ansiedad o en vuelos largos. Al menos a mí, me ayudó mucho poder conversar con María Ximena Yuste, auxiliar de cabina de Aerolíneas Argentinas (foto) en mi viaje a Madrid, España, en Febrero de 2019. Nunca había volado tantas horas y si bien no sentía miedo, estaba muy ansiosa por comprobar cómo sería estar 12 horas en un avión. Ximena me invitó a conversar con ella y algunos de sus compañeros en el Galley, me preguntó varias veces durante el vuelo cómo estaba y me consta que lo mismo hace cada vez que en uno de sus vuelos algún pasajero le dice que tiene miedo a volar.

 

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