“El vuelo de bautismo marca un antes y un después en nuestra forma de volar”

No eran ni las 8:10 cuando Gustavo Alaniz ya nos avisó que había llegado a Aeroparque. Con esas ganas y ese entusiasmo, empezaba el primer vuelo de bautismo de 2022, gracias a la cortesía de JetSmart.

Pero esta vez teníamos una sorpresa para todo el grupo: junto a nosotros, viajaría Silvina Aliukonis, la jefa de tripulantes de cabina de JetSmart para estar a disposición del grupo, en caso de que alguno tuviera alguna duda o necesitara algo extra.

Eran las 9:40, del sábado 7 de Mayo, y ya estábamos todos. Débora y Florencia, que volaban por primera vez, vinieron acompañadas por su hermano y novio, respectivamente. Siempre siento una emoción enorme cuando observo a las personas que llegan al vuelo de bautismo acompañadas, porque demuestra que del otro lado hay una familia o amigos que saben perfectamente lo que significa ese desafío.

Ya teníamos el check in hecho así que nos dirigimos a un espacio cedido por Aeropuertos Argentina 2000 para prepararnos para el vuelo. Subimos por la escalera mecánica al primer piso y nos dirigimos al Espacio Arte, donde ya nos estaba esperando Laura, de AA2000.

Nos sentamos en el piso en ronda y cada uno relató cómo estaba, cómo se sentía y qué lo preocupaba. Hubo llanto de emoción y también abrazos.

“Hay personas que verbalizan su miedo y otras que se sienten identificadas con ese miedo del otro y por una cuestión de apoyo y tendencia social aparece la contención. Entonces a pesar de tener el mismo temor, la persona se pone en una posición de cuidado y por lo tanto se desfocaliza de su propio miedo”, explicó Nicole.

Después, hicimos un ejercicio de relajación, guiado por la Lic. Nicole Harf. Y automáticamente, volvieron las sonrisas y las ganas de subirnos al avión.

Laura, de AA2000, nos acompañó hasta pasar el control de seguridad, y Silvina nos avisó que ya era hora de embarcar. Esta vez, no tuvimos tiempo para cafecito ni para chusmear qué había en el freeshop.

Al subir al WJ 3600, nos recibieron los tripulantes Brenda Bramuglia, Patricio Accorinti, Camila Salas Castro y Julieta Santone Becerra. Silvina (que acompañó al grupo desde el principio hasta el final de esta experiencia) nos contó que los pilotos, Marcelo Cabano e Ignacio Lascombres,  ya sabían que viajaba un grupo de personas con miedo a volar.

Y eso se notó cuando dio el mensaje de bienvenida y explicó por dónde iba a girar el avión en el ascenso: “Vamos a virar por izquierda y van a poder disfrutar del paisaje del Río de la Plata. Disfruten del vuelo”.

Y así fue para todos los que participaron de este vuelo de bautismo. A continuación algunos testimonios:

Florencia (33): “Fue un sueño cumplido. No puedo creer sentirme así. Estar hablando, conversando…no tengo palabras”, comentó Florencia Pino a esta cronista, minutos después de despegue, cuando se apagó la luz del cinturón de seguridad. Y agregó: “Yo tenía miedo de que antes de despegar yo quisiera irme corriendo, que me agarre un ataque y la verdad es que lejos de agarrarme un ataque, empecé a sonreír, a sacar fotos. No lo puedo creer”.

Débora (36): “Nunca subí a un avión. Llevo 36 años subiéndome a un micro y me sentí re bien. Todos ayudaron: el grupo, los tripulantes, los pasajeros. Y no me siento mal porque no lo hice, me siento bien porque ya a partir de mañana empiezo a volar de vuelta”.

Sandra (57): “Siempre sufrí mucho en los aviones. De hecho mi papá nunca pudo subir a un avión y mi hermano lo hizo una sola vez y a Mar del Plata. Creo que ahora tengo muchas herramientas más y no me siento sola en esto. Me siento mucho más feliz y segura. Me cuesta pero ahora es distinto. Creo que hay un antes y un después del vuelo de bautismo».

“Durante los dos vuelos, además del trabajo grupal también en algunos casos hubo un trabajo muy personal, sobre todo en aquellos que tienen un miedo más centrado en lo físico, en el cuerpo. Esto genera tensión, rigidez y también pensamientos de descontrol o discapacidad, por lo que el objetivo en estos casos fue de alterar esos patrones y de confrontar lo que pensaban antes de volar, lo que se imaginaban con lo que finalmente fue la experiencia de volar”, señaló la Lic. Nicole Harf.

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4 Respuestas a ““El vuelo de bautismo marca un antes y un después en nuestra forma de volar””

  1. «…El miedo no va a desaparecer, pero si disminuirá…2 Sabias palabras de Caro y Nicole.
    Ambas muy presentes antes, durante y después del vuelo bautismo
    No es solo el curso y el avión, es todo lo que se genera alrededor. Saber que hay otros que están pasando por lo mismo. Sentir que no sos la única y podes sostenerte de otros!
    Gracias infinitas!

    1. Hola sufro de aerofobia y me encantaría encontrar un grupo con ese problema para ayudarnos, la nota no dice donde se hizo el curso, me podrias ayudar con alguna información. Muchas gracias.

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